lunes, 23 de junio de 2014

La nevada


Des del punt d'amarratge de les golondrines que portaven els viatgers de moll a moll, vaig entrellucar en perspectiva les construccions oficials i monumentals de la Via Laietana, una mica infoses d'un possible regust Scotland Yard -tot i que es deien estil Chicago-, cobertes de neu en una estampa inusual, d'un blanc brillant, que des d'aquell angle semblaven caravel·les immenses que s'apropaven al port amb el velam inflat.
No esperava trobar la comissaria de gom a gom, però així va ser. El carrer era un desert polar, però allà dins bullien les paraules i els rostres. Les coses que a mi em passen.
Els polis estaven alterats: obviaven lladres, prostitutes i altres clients que mansament passaven les hores asseguts o tirats sobre els bancs de la prefectura sense atrevir-se a obrir la boca ni per badallar. Vaig pensar que si rebien una trucada urgent anunciant un crim brutal, no podrien sentir la trucada, o no l'entendrien. Acalorats i gesticulant debatien l'edició de El Fascio de la mateixa manera en què es discuteix un partit de futbol, un es precipitava prenent partit, un altre apostava, el de més enllà els pregava discreció en la disputa, i així es devia caldejat l'ambient aquella nit tan freda, verb a verb, camarada contra camarada, igual que aquella neu excepcional havia anat quallant floc a floc.
En pocs dies “El Fascio” seria un periòdic nou, només publicaria un número i aquest seria retirat gairebé acabat de néixer. La discussió venia donada a partir de l'ascens electoral de Hitler, a partir del nerviosisme dels conservadors espanyols i d'un grup de policies nacionals que feien un cop de mà perquè sortís el nou diari, i sortís també en José Antonio Primo de Rivera com a abanderat de la salvació del país i d'unes quantes idees feixistes. El cos de policia el restaurarien de cap a peus, naixeria aquell mateix any una secció “d'assalt” (“la alegre fuerza de la República”) per controlar els moviments de la població dins de la ciutat, per dissoldre les manifestacions i desacataments de la multitud. Encara que a Barcelona va ser diferent. Barcelona era una ciutat problemàtica per a l'Estat, que la considerava contínuament i popularment explosiva, sempre controlada per les forces dels sindicats, i aquests es veien des del govern com els protectors enfront de la policia de tots els delinqüents de la ciutat.
La Guàrdia Civil havia de dissoldre's -una promesa perenne-, però reformar aquest cos és menester iniciàtic de tot nou govern espanyol i tampoc llavors va haver-hi cap excepció.




Les músiques de Brundibar
Sortida Setembre 2014
Tigre de Paper ed.


miércoles, 18 de junio de 2014

Joan Perucho (1920-2003)



Evocaba su visita a la tumba de Poe en Baltimore. Una hoja otoñal, acompasada por el viento de la tarde, cayó sobre su frente mientras observaba la lápida del arquitecto de la casa Usher... Lo que para Newton sería una simple manifestación de la ley de gravedad, para Joan Perucho atesoraba una epifanía. Citaba sus poetas de cabecera: «Hölderlin, Sánchez Juan, Valery, Sánchez Mazas.» Repetía una y otra vez un verso de Sánchez-Juan: «Doneu-me joia per morir». Llegó, al final, la muerte, y el escritor no la consideró una intrusa. Se marchó, sigiloso, con sus criaturas de la noche.
http://www.abc.es/20110113/local-cataluna/abci-fantastico-joan-perucho-201101130907.html




EL DIP, DE JOAN PERUCHO

Del mismo modo que Transilvania tiene la novela de Drácula, la Sierra de Llaberia tiene la novela de vampiros "Històries naturals", de Joan Perucho. Entre la leyenda y la ficción, el libro nos adentra en la historia del Dip, que aterroriza la población de Pratdip. Para recorrer los escenarios de la novela os proponemos esta excursión circular, que vale la pena iniciar con un paseo por el pueblo de Pratdip, donde se mantienen las dos torres de entrada al pueblo amurallado.






Dip


Joan Perucho ha escrito de todo —libros de prosa, espléndidos poemas— y siempre lo ha hecho con esa especie de mezcla de erudición socarrona y de vértigo expresivo que caracteriza su escritura y que hace de él uno de los escritores más originales que tenemos ahora en la literatura española, comprendiendo en ese concepto todas las demás literaturas peninsulares.



domingo, 1 de junio de 2014

Lewis Carroll, un conejo lógico

Charles Lutwidge Dodgson, alias Lewis Carroll, fue profesor de matemáticas, escritor y fotógrafo. Carroll tuvo una extraña virtud: en su persona se reunieron todas las tendencias despendoladas de la cultura victoriana, además de una figurada y múltiple personalidad que hace pensar en el prototipo del escritor moderno. Tanto es así, que se llegó a sospechar que era el mismísimo Jack el Destripador, un síntoma de la represión social, que asocia al crimen aquello que no está bien ordenado.











Fue bibliotecario como Jorge Luis Borges, Marcel Proust , Rubén Darío, Reinaldo Arenas, Eugenio D'Ors y otros muchos.



Según explica Estrella Cardona Gamio, Lewis Carrol fue un:


"Cuentacuentos como Mary Shelley y Robert Browning, siempre dentro del círculo familiar o amistoso, Oscar Wilde, autor de unas deliciosas historias que empezó relatando a sus dos hijos con El príncipe Feliz a la cabeza, Lewis Carroll, al que no le faltaba concurrencia menuda –aparte de Alicia Liddell y sus hermanas-, y que secundaban también los mayores, Hans Christian Andersen y sus niños oyentes, Rudyard Kipling, escribiendo la colección de cuentos Precisamente así para su hijo, después de habérselos contado, claro, James M. Barrie, encantador de verbo fácil que subyugaba a una grey infantil en los Jardines de Kensington, Beatrix Potter quien escribió su primer cuento en la carta dirigida a un niño, J.R.R.Tolkien, cuya carrera se inició explicando por las noches cuentos a sus vástagos, y tantos, tantos otros que en muchos casos empezaron relatando historias a sus hijos o sobrinos, cuentos que fueron escritos y cuyos autores se conocen, como otros mucho menos afortunados que si bien los narraron, ajenos o propios, no han pasado a la historia de la literatura debido a su anonimato de personas comunes que jamás los escribieron, o, si fue hecho, esos 
cuentos se han perdido al hallarse pergeñados en hojas sueltas o cuadernos de cuadricula, que ocupaban dibujos llenos de ingenua gracia." 





Dibujo de Lewis Carroll






Convengamos en que Alicia y Peter Pan son parientes cercanos. Sus autores se educaron en el racionalismo más exaltado, no es extraño que cabalgando en él lograran llegar al otro lado del espejo. La matemática es un mundo lógico, pero ficticio, todo es exacto si no sales a buscarlo a la realidad, y si te quedas dentro y tu inteligencia es osada como la de ellos, el mundo es una paradoja y un reflejo, una representación. 





Como en Proust, los afectos hipersensibles, una familia que es un mundo en si mismo, las dependencias y admiración por la madre, cuya presencia se intensifica en los ámbitos de la intimidad, hicieron el resto.





Se dice de Carroll que inventó el antecedente del Scrabble y la luz negra. Fue para la curiosidad, en el sentido lúdico de la palabra, la imagen especular de la ciencia utilitarista. Fue también un hijo del siglo XIX, quizá bastardo o pródigo, pero imposible de ocultar.








Como saliendo de una gazapera, bien arreglado, prolífico, suave, siempre con el tiempo pisándole los talones, en una carrera por llegar al punto donde se desvanece la infancia, para arremeter contra el adulto con conocimiento de causa, Dogson es el conejo del "País de las Maravillas", un viaje al revés, un no cumpleaños.




Un trabajo interesante para conocer su vida: El reloj del tiempo en la vida de Lewis Carroll