jueves, 31 de mayo de 2018

El fotógrafo de París. Charles Marville

Cours de la Bièvre, 5e arrondissement, Paris

Rue du Contrat Social, c. 1866

Les Halles centrales. Paris Ier. Mars 1867.

Passage Saint-Guillaume


 plateau de l'Ambigu, boulevard Saint-Martin, 10ème arrondissement, Paris.

Rue de la Monnaie, de la rue de Rivoli, c. 1865

miércoles, 30 de mayo de 2018

Lily Furedi.





Lily Furedi - “Subway” (1934, óleo sobre lienzo, 99 x 122 cm, Smithsonian American Art Museum, Nueva York)

En este cuadro, Lily Furedi nos sitúa dentro de un vagón del metro de Nueva York, en la época de la Gran Depresión, como si estuviésemos sentados en uno de los asientos mirando furtivamente a nuestros compañeros de trayecto. Las formas algo simplificadas y los tonos acerados y pastel son típicos del Art Decó, un estilo urbanita a más no poder. De la artista no se sabe gran cosa, aparte de que era hija de un inmigrante polaco que trabajaba en Nueva York como violonchelista profesional. Podría ser que la figura del violinista que se está quedando traspuesto en el vagón sea una especie de homenaje a su padre. Han pasado muchos años, las modas son diferentes y los vagones del metro algo más modernos, pero las actitudes de los viajeros siguen siendo las mismas: la chica que se pinta los labios, el hombre que se la come con los ojos, la mujer que estira el pescuezo para leer disimuladamente el periódico del señor que tiene al lado, la parejita que se hace arrumacos, dos amigas que conversan, el chico que va leyendo una revista… 


Lily Furedi (20 de mayo de 1896 Budapest.– 1 a 7 de noviembre de 1969)​ fue una artista húngara-estadounidense



martes, 29 de mayo de 2018

Ferdinand Hodler


Artista esencial del paso del naturalismo del siglo XIX al expresionismo del XX. Con una rica y variada trayectoria, el pintor suizo está considerado uno de los pintores de paisajes más originales y brillantes de la historia del arte, figura clave del simbolismo y precursor del expresionismo. 


Ferdinand Hodler (Gurzelen, 1853-Ginebra, 1918) vivió en la época del desarrollo de la modernidad, los descubrimientos científicos y el progreso técnico que trajeron consigo grandes e importantes cambios políticos y económicos. Hodler se comprometió con estas transformaciones porque comprendía que el mundo nuevo en el que le tocaba vivir necesitaba también una nueva pintura.



Gozó de una gran fama y éxito durante mucho tiempo y, como muchos otros artistas, después vino el olvido, algo que es difícil de explicar si tenemos en cuenta su variada y rica trayectoria y su potencia creativa. Está considerado uno de los pintores de paisajes más originales y brillantes de la historia del arte occidental, figura clave del simbolismo, precursor del expresionismo y muy valorado por el tratamiento de temas sobre el trabajo y la muerte.



Ferdinad Hodler nació en Gurzelen, cerca de Berna, en el seno de una humilde familia, su padre era carpintero y su madre cocinera. Cuatro de sus cinco hermanos y sus padres murieron de tuberculosis, algo que le marcó tan profundamente que uno de sus referentes en su trabajo es la muerte desde el principio de su trayectoria.







Hodler era un excelente paisajista. Recreó su patria, Suiza, desde amenazadoras montañas y espectaculares lagos, hasta sencillos árboles o rocas y, a veces, apenas manchas. El paisaje es el tema con el que se inició como pintor y en el que apreciamos claramente su evolución. Tras una primera etapa figurativa en la que expresa la sencillez de un paisaje lleno de un sereno realismo pasa a partir de 1890 a experimentar un cambio de estilo. No solo quiere reproducir el paisaje, sino dotar a sus obras de un mensaje más profundo, aportar una dimensión espiritual a su pintura, algo que consigue gracias al simbolismo y para ello utilizó ampliamente la simetría como base compositiva –lo que él llamaba el principio del “paralelismo”– e hizo un uso del color lleno de audacia e intensidad.




lunes, 28 de mayo de 2018

El Codex Manesse



El Codex Manesse o Grosse Heidelberger Liederhandschrift (Heidelberg, Biblioteca de la Universidad, Cod. Pal. germ. 848) es un manuscrito iluminado medieval. Fue copiado e iluminado entre 1305 y 1340 en Zúrich por encargo de la familia Manesse. La copia fue posiblemente ejecutada por Johannes Hadlaub.

Dedicado a Wenceslao II, rey de Bohemia, reúne canciones de amor medievales, de la denominada Minne en alto alemán medio. Entre los autores de estos poemas se encuentran célebres Minnesänger (trovadores), como por ejemplo Wolfram von Eschenbach, Walther von der Vogelweide, Hartmann von Aue, Godofredo de Estrasburgo y Tannhäuser. Las canciones no llevan notación.


Las entradas en el Codex Manesse siguen el nivel social de los poetas. Empieza con una imagen del emperador Enrique VI y del rey Conradino de Hohenstaufen, seguido por duques, condes y caballeros.


El manuscrito está decorado con 138 miniaturas, que muestran escenas caballerescas y los autores. La nobleza se muestra en armadura con sus escudos de armas heráldicos. Los autores se representan según escenas descritas en sus canciones. Como el manuscrito fue recopilado más de 100 años después de la muerte de ellos, ni la semblanza de los retratos ni la heráldica son auténticas.


Por otra parte, hay una iconografía musical en estas iluminaciones, ya que en varias de ellas hay representaciones de instrumentos musicales de la época. Por ejemplo, hay un salterio en forma de ala, panderos, vihuela de arco...



El Codex Manesse tiene 426 hojas de pergamino y un formato de 35,5 x 25 centímetros. Fue escrito en letra gótica. No fue copiado sucesivamente, pero fue recopilado, dejando espacios para posibles entradas nuevas.


Referencias: 
Da Costa, Ricardo et al.: «Codex Manesse: quatro iluminuras do Grande Livro de Canções manuscritas de Heidelberg (século XIII) análise iconográfica. (1ª parte)». Brathair, 1 (1):03-12, 2001.
Da Costa, Ricardo: «Codex Manesse: três iluminuras do Grande Livro de Canções manuscritas de Heidelberg (século XIII) análise iconográfica. (2ª parte)». Brathair, 2 (2):09-16, 2002.
Da Costa, Ricardo: «Codex Manesse: três iluminuras do Grande Livro de Canções manuscritas de Heidelberg (século XIII) análise iconográfica. (3ª parte)». Brathair, 3 (1):31-36, 2003.

El Codex Manesse es la más importante y suntuosa compilación de poetas corteses de lengua alemana (Minnesänger), de los siglos XII y XIII.


La mayoría de estas pinturas está acompañada por escudos de armas, ya sea un escudo solo, ya sea un escudo timbrado o acompañado por un yelmo con cimera. Esos escudos de armas son los del poeta representado o, al menos los que le atribuyen los pintores del manuscrito, puesto que el estudio heráldico ha podido demostrar que los tres cuartos de dichos escudos de armas eran escudos ficticios, que hacían alusión a la leyenda o a algunos versos famosos del poeta en cuestión. A esos escudos de armas ficticios se les da el nombre de Ninnewappen, pues el amor cortes suele ser el significado principal de las figuras que los componen: rosa y rosal, hoja de tilo, corazón, ruiseñor..etc. Además de los escudos de armas de los propios Minnesänger, se puede ver en algunas escenas, poco numerosas a otros personajes que llevan verdaderas ropas armoriadas.





domingo, 27 de mayo de 2018

Bronislava Nijinska


            Bronislava Nijinska, foto de su graduación en 1908



Bronislava Nijinska, o Bronislava Fomínichna Nizhínskaya (n. Minsk 8 de enero de 1891 - f. Pacific Palisades, 21 de febrero de 1972), fue una bailarina, coreógrafa, maestra de ballet y directora de compañía rusa de origen polaco, nacionalizada norteamericana​. Como su hermano Vaslav Nijinsky estudió en la Escuela Imperial de Danza aneja al Teatro Mariinski de San Petersburgo y formó parte como solista y coreógrafa de los Ballets Rusos de Diaghilev desde su creación en 1909 hasta 1924. En 1940 se instaló en Los Angeles (EEUU) donde abrió una escuela de danza y colaboró como coreógrafa con compañías norteamericanas. Después de la Segunda Guerra Mundial fue maestra de ballet del Grand Ballet du Marquis de Cuevas. Nijinska es con Isadora Duncan, Mary Wigman, Loïe Fuller, Ruth Saint Denis o Gret Palucca una de las pioneras que abrió el campo de la coreografía a las mujeres. Se la considera una de las precursoras del modern dance norteamericano.

Como hija mayor de Tomasz y Eleonora Nijinski, dos bailarines polacos que con una pequeña compañía itinerante actuaban en los escenarios del amplio imperio zarista, Bronislava (Bronia) Nijinska tomó pronto contacto con el mundo de la danza. En 1900 entró como alumna en la Escuela Imperial de Danza de San Petersburgo, donde siguió las clases de Nicolai Legat y Cecchetti3 y se graduó en 1908. Cuando Diaghilev reunió los Ballets Rusos para una primera visita a París en 1909, Nijinska formó parte como solista de la compañía encabezada por Pavlova, Karsavina y Nijinski. Sin dejar de cumplir sus obligaciones con la compañía del Mariinski, participó en las giras de los Ballets Rusos de 1910, 1911 y 1912 por las capitales europeas y fue solista en numerosos ballets, creando papeles como el de Papillon en Carnaval (1910) y Bayadère en Le Dieu Bleu (1912) e interviniendo en el estreno de L´Après-midi d´un faune (mús, Debussy) (1912) al lado de su famoso hermano Vaslav​. Ese año durante la estancia de los Ballets Rusos en Londres Nijinska contrajo matrimonio con el bailarín Alexander Kotchetovsky​. Su próxima maternidad le impidió participar en las obras clave coreografiadas por su hermano: Jeux (mús. Debussy) y Le Sacre du Printemps (mús. Stravinsky), estrenada esta última en París el 28 de mayo de 1913 con un enorme escándalo. Tampoco acompañó a los Ballets Rusos en agosto de ese año en la gira por Sudamérica de consecuencias tan transcendentales para el futuro de la compañía. Las noticias del matrimonio de Nijinski y de su ruptura con Diaghilev durante esa gira le llegaron a Nijinska en San Petersburgo donde en compañía de su madre esperaba su primera hija, Irina​. Por solidaridad con su hermano también rompió con Diaghilev.


Al declararse la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914 y cerrarse las fronteras se interrumpió la comunicación entre Nijinska y su hermano, retenido en Austria, y también con la compañía de Diaghilev inmovilizada en Suiza. A pesar de las dificultades en un país sacudido por la guerra siguió bailando y haciendo experimentos coreógraficos. A comienzos de 1918 Nijinska huyó con su familia de la Revolución rusa a Kiev​ donde abrió una escuela, bailó en la Ópera y dio a luz a su hijo Leon. En 1921, ya separada de su marido, abandonó definitivamente Rusia y se instaló en Viena. Por entonces Diaghilev había conseguido crear una base para los Ballets Rusos en Montecarlo y proyectaba una temporada en Londres con un montaje ambicioso de La Bella Durmiente (The Sleeping Princess) para el que invitó a colaborar a Nijinska como coreógrafa.
Nijinska se trasladó en el verano de 1921 a Londres y contribuyó con varias coreografías para The Sleeping Princess, estrenado en otoño. A este primer trabajo fruto de la reconciliación con Diaghilev siguió una serie de ballets considerados las obras maestras de Nijinska como coreógrafa: Renard (1922), Les Noces (1923), ambas con música de Stravinsky, Les Biches (mús. Poulenc), Les Facheux (mús. Auric) y Le Train Bleu (mús. Milhaud), las tres de 1924. En ellas desarrolló su concepto de la danza que partiendo de la escuela clásica se adentraba en el terreno de la danza expresiva y su nuevo vocabulario. Durante este año Nijinska encontró su nueva pareja en Nicholas Singayevsky, un antiguo alumno suyo de Kiev al que estaría unida hasta el final de su vida. La llegada a los Ballets Rusos de dos jovenes coreógrafos, Serge Lifar y George Balanchine, ambos procedentes de la URRS, fue sentida por Nijinska como una intromisión en su terreno y se decidió a abandonar los Ballets Rusos​. Después de una temporada (1926/27) como maestra de ballet en el Teatro Colón de Buenos Aires Nijinska volvió a París para trabajar con la compañía de Ida Rubinstein para la que coreografió entre otros Le Baiser de la fée (1928) (mús. Stravinsky), Bolero y La Valse (ambas 1928, mús. Ravel)​.



Los años treinta fueron para Nijinska una época de gran movimiento entre diferentes compañías, países y continentes. Colaboró entre 1932 y 1935 con los Ballets Rusos de Montecarlo, el intento de los empresarios René Blum y De Basil de revivir la compañía de Diaghilev. Viajó a Hollywood para hacer las coreografías de la legendaria película de Max Reinhardt sobre El sueño de una noche de verano de Shakespeare​. Se hizo cargo en Londres de montajes de sus ballets para la compañía Markova - Dolin en 1937 y fue directora artística del Ballet Polonais de Paris (1937-1939). En otoño de 1939, poco después del estallido de la Segunda Guerra Mundial partió rumbo a Nueva York, donde invitada por el Ballet Theatre (más tarde American Ballet Theatre recreó el ballet La Fille mal gardée. Ante la difícil situación internacional decidió establecerse en los Estados Unidos, en Pacific Palisades​, cerca de Hollywood y del núcleo creativo de los exilados europeos allí reunidos. La acompañaban su marido Singayevsky y su hija Irina, su hijo Léon había fallecido ya en 1935 a causa de un accidente de tráfico.

Aunque ya había dejado de bailar siguió trabajando en su escuela de danza y con diversas compañías norteamericanas, entre ellas el International Ballet creado en 1944 por el balletómano y mecenas George de Cuevas. La colaboración con de Cuevas continuó después de la guerra con el Grand Ballet du Marquis de Cuevas en el que Nijinska fue coreógrafa y maestra de ballet hasta entrados los años cincuenta​. En sus últimos años aún recreó para el Royal Ballet, por invitación del entonces director Frederick Ashton, sus ballets emblemáticos Les biches (1964) y Les noces (1966).

Nacionalizada norteamericana en 1949, Nijinska murió a los 81 años de una parada cardiaca en Pacific Palisades, dejaba a su hija Irina, su yerno y dos nietos. Su marido Singayevsky había fallecido en 1968.

Las memorias de Nijinskja Early Memoirs (Nueva York 1981) contienen valiosos materiales sobre su propia biografía, la vida de Nijinski y la historia de los Ballets Rusos.


Vaslav Nijinsky & His Sister, Bronislava Nijinska, in Le Spectre de la Rose