viernes, 2 de diciembre de 2016

Narcisos

Caravaggio 

John William WaterhouseEcho and Narcisse, 1903


Poussin

Michael Nicolas Bernard Lepicie
Narcissus

Richard Baxter - Narcissus and Echo (2000) - Detail




En la mitología griega, Narciso (en griego, Νάρκισσος) era un joven muy hermoso. Las doncellas se enamoraban de él, pero éste las rechazaba. Entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco, quien había disgustado a Hera y por ello ésta la había condenado a repetir las últimas palabras de aquello que se le dijera. Por tanto, era incapaz de hablarle a Narciso por su amor, pero un día, cuando él estaba caminando por el bosque, acabó apartándose de sus compañeros. Cuando él preguntó «¿Hay alguien aquí?», Eco respondió: «Aquí, aquí». Incapaz de verla oculta entre los árboles, Narciso le gritó: «¡Ven!». Después de responder Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor, por lo que la ninfa, desolada, se ocultó en una cueva y allí se consumió hasta que sólo quedó su voz.
Para castigar a Narciso por su engreimiento, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso.


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lunes, 28 de noviembre de 2016

viernes, 4 de noviembre de 2016

Ilse Bing



Self-portrait  1934







Viejas colegas. Fotógrafas pioneras nacidas en el siglo XIX

IIse Bing perteneció a una familia judía enamorada del arte y las letras. Nació en Frankfurt, Alemania, en 1899. Estudió Historia del Arte en Frankfurt y en Viena.
Su tesis versó sobre el escultor Guilly. Para realizarla tuvo que fotografiar todas sus obras. Autodidacta, no tardò en aficionarse seriamente y se comprò una Leica en 1930, càmara que la acompañaría toda su vida.

El fotógrafo Soguees la llamó “La reina de la Leica”.
En 1931 conoció a la fotógrafa Florence Henri. En 1932 expuso en “La Pleyade”. Un año más tarde lo hizo en Nueva York. “Photographes Modernes”, ambas colectivas, pero que la consagran como una de las mas importantes fotógrafas de la vanguardia alemana del momento. se convirtió así en  amiga y compañera de viaje de los surrealistas en París, sin descuidar la foto publicitaria de calidad, realizando bodegones para la revista Harper’s Bazaar  Vogue. Tambièn hizo foto-reportaje, arquitectura y moda.


Como Man Ray, experimentó con la solarización. Sus perspectivas se consideraron “audaces” y geométricas. Prefería la luz natural para trabajar. Se casò con el compositor Konrad Wolf. En 1936, expuso en París, en el Louvre. Como artista invitada en la primera exposición de fotografía moderna participó en el MOMA de Nueva York en 1937: “Photographie 1839-1937”.
Ilse y su esposo Konrad, matrimonio judío, abandonan Europa y buscan asilo en EE.UU en 1940 a causa de la persecución nazi. Entre 1941 y 1945 su fuente de ingresos fueron los retratos de niños. En 1951 se iniciò en la fotografia en color.
En 1959 el cuerpo le pide abandonar la fotografía. “La repetición… vacia de contenido”, dice. Y con el mismo entusiasmo escribe y se dedica al collagehasta su muerte, acontecida en 1998, a la edad de 98 años. Y el mundo la olvidò.
Su esposo Konrad, que la sobrevivió, recuperò la obra de Ilse en 1974, sus fotos y dibujos, y organizò una gran retrospectiva en el MOMA de Nueva York. Ilse Bing, “La reina de la Leica”, fué una de las artistas de vangurdia mas importantes e influyentes del Siglo XX. Actualmente su obra está presente en las mejores colecciones de fotografía del mundo. Recientemente se ha expuesto en el “Victoria and Albert Museum” de Londres.
ilse bing 1947



Para una fotógrafa con habilidades reconocidas y una importante reputación debe ser difícil dejar su carrera en el momento en el que sus nuevos trabajos no representen nuevas ideas, pero la tarea de cualquier artista podría ser definida como la revelación de algo nuevo o la muestra de algo conocido bajo un nuevo prisma. Cualquier repetición, incluso en el más alto nivel de artesanía, está vacía de contenido, y por tanto hay que admitirlo.” Ilse Bing, fotografa y poeta, antes de retirarse.



CADA DÍA UN FOTÓGRAFO


viernes, 28 de octubre de 2016

Fernand Khnopff

Los labios rojos.

Retrato de una niña

Lock My Door Upon Myself

El jardín (1886) 
Silencio

 Marguerite Khnopf (1887

La esfinge 1896

Jeanne Kéfer 1885

La ofrenda

Fernand Khnopff: Secretos, esfinges y tentaciones.


jueves, 27 de octubre de 2016

miércoles, 26 de octubre de 2016

Cocer, asar, encender.

En el piso de abajo 

Memorias de una cocinera inglesa de los años 20

Colección: Trayectos   

Traducción: Elena Bernardo Gil 


«Estas memorias, divertidas y conmovedoras, airadas y llenas de encanto, me obsesionaron hasta que, muchos años después de leerlas, intenté captar a la gente que describe delante de una cámara. Lo cierto es que le debo mucho a Margaret Powell.»

JULIAN FELLOWES, creador de Downton Abbey

«Si le han gustado Downton Abbey y Arriba y abajo, disfrutará con estas memorias de una mujer luchadora.»
EILEEN ATKINS, cocreadora de Arriba y abajo

En la primera casa en que entró a trabajar como pinche de cocina, a los quince años, Margaret Powell se quedó atónita cuando le dijeron que, entre sus tareas, figuraba la de planchar los cordones de los zapatos. La señora de la casa le prohibió, además, entregarle en mano cualquier cosa: siempre tenía que ser «en bandeja de plata». Era la Inglaterra de los años 20, y en ella una chica empleada en el servicio doméstico tenía que mentir a los chicos si quería encontrar novio: ellos las llamaban «esclavas».
En el piso de abajo son las memorias de una mujer sedienta de educación que no comprende que, cuando pedía un libro de la biblioteca de sus señores, éstos la miraran incrédulos y espantados. Con el tiempo, aprendió por su cuenta y en 1968 publicó este libro, que ha sido la fuente reconocida de inspiración de series como Arriba y abajo y Downton Abbey, pero mucho más incisiva e intencionada que ellas. En el sótano, a «ellos» (como llamaban a los señores), se les hacía «una especie de psiconálisis de cocina, sin cabida para Freud. Creo que nosotros sabíamos de la vida sexual ajena mucho más de lo que él llegó a saber nunca».
Penetrante en su observación de las relaciones entre clases, libre y deslenguada en la expresión de sus deseos, Margaret Powell nos cuenta qué significaba para los de abajo preparar las cenas de seis platos de los de arriba. Un documento excepcional.

Cómo hacer la Courtesan au chocolat de Mendl's en The Grand Budapest Hotel






“El Apartamento”

La extraña pareja” (1.968)

"SUCIO, ARRUINADO Y RASTRERO" COMPARTE PISO CON NEURÓTICO




El festín de Babette 

 Julie & Julia 


Como agua para chocolate 

                        

http://www.downtonabbeykitchen.com/

Vatel 




La sal de la vida / Un toque de canela

My best girl (Sam Taylor, 1927)

El navegante (Buster Keaton y Donald Crisp, 1924)