domingo, 26 de febrero de 2012

RAS




"Cuando muchos años más tarde vi las imágenes de los campos alemanes, me acordé de las persecuciones a homosexuales... Me percaté de cuán difícil era a simple vista distinguir a hombres y mujeres con esas cabezas rapadas al cero y esas ropas indistintas y sin color. Resultaba una violenta ironía ver cómo la homosexualidad se realizaba en la paupérrima versión que de ella tenían sus detractores, reduciendo a los reclusos a parecer un solo sexo. Borrada la necesidad de correspondencia entre “dos” –segunda fase de la persecución antes del holocausto- la multiplicación en todos de un mismo cuerpo, ese efecto especial del uniforme, no podía representar allí la igualdad entre los hombres, mucho menos entre los hombres y las mujeres, ni siquiera el ascetismo como castigo ni la depravación homoerótica que hubiera preferido ver el perseguidor. Solamente podía verse como el producto de una fantasía deformante, la ideología cuando se ha empeñado en triunfar sobre los cuerpos y se ha corrompido por la erosión de tamaña prerrogativa."

"Las músicas de Brundibar" (D.P:S.)

martes, 7 de febrero de 2012

Me coge como un mar

Evaristo Baschenis - Naturaleza muerta con instrumentos






Yo soy borracho. Me seduce el vino 
luminoso y azul de la Quimera 
que pone una explosión de Primavera 
sobre mi corazón y mi destino. 
Tengo el alma hecha ritmo y armonía; 
todo en mi ser es música y es canto, 
desde el réquiem tristísimo de llanto 
 hasta el trino triunfal de la alegría.
Y no porque la vida mi alma muerda
ha de rimar su ritmo mi alma loca:
aun mas que por la mano que la toca
la cuerda vibra y canta porque es cuerda.
Así, cuando la negra y dura zarpa
de la muerte destroce el pecho mío,
mi espíritu ha de ser en el vacío
cual la postrera vibración de un arpa.
Y ya de nuevo en el astral camino
concretará sus ansias de armonía

  Alma Música de Nicolas Guillen






¡La música frecuentemente me coge como un mar!
Hacia mi pálida estrella,
Bajo un techado de brumas o en la vastedad etérea,
Yo me hago a la vela;

El pecho saliente y los pulmones hinchados
Como velamen,
Yo trepo al lomo de las olas amontonadas
Que la noche me vela;

en la cascada de una sinfonía,
o en la alegría musical de un trino.

La música (Baudelaire)



¡Pobre vieja música!
No sé qué placer
Conmueve mis ojos
Que lloran sin ver.
Recuerdo otro oírte.
No sé si te oí
En aquella infancia
Que me evoca en ti.
Con ansia que es rabia
¡Quiero aquel otrora!¿En él era feliz? No sé;
Lo fui otrora ahora.

Pessoa



Mi Amado las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,

la noche sosegada
en par de los levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

San Juan de la Cruz





El silencio redondo de la noche
sobre el pentagrama
del infinito.

Yo me salgo desnudo a la calle,
maduro de versos
perdidos.
Lo negro, acribillado
por el canto del grillo,
tiene ese fuego fatuo,
muerto,
del sonido.
Esa luz musical
que percibe
el espíritu.

Los esqueletos de mil mariposas
duermen en mi recinto.


Federico García Lorca (Hora de estrellas)