domingo, 26 de febrero de 2012

RAS




"Cuando muchos años más tarde vi las imágenes de los campos alemanes, me acordé de las persecuciones a homosexuales... Me percaté de cuán difícil era a simple vista distinguir a hombres y mujeres con esas cabezas rapadas al cero y esas ropas indistintas y sin color. Resultaba una violenta ironía ver cómo la homosexualidad se realizaba en la paupérrima versión que de ella tenían sus detractores, reduciendo a los reclusos a parecer un solo sexo. Borrada la necesidad de correspondencia entre “dos” –segunda fase de la persecución antes del holocausto- la multiplicación en todos de un mismo cuerpo, ese efecto especial del uniforme, no podía representar allí la igualdad entre los hombres, mucho menos entre los hombres y las mujeres, ni siquiera el ascetismo como castigo ni la depravación homoerótica que hubiera preferido ver el perseguidor. Solamente podía verse como el producto de una fantasía deformante, la ideología cuando se ha empeñado en triunfar sobre los cuerpos y se ha corrompido por la erosión de tamaña prerrogativa."

"Las músicas de Brundibar" (D.P:S.)

1 comentario:

Teresa Costa-Gramunt dijo...

A vegades amb 100 pàgines es pot dir més que en 400...
Abraçades